Y el goya es para...

By Kelik

El pasado domingo el cine español se vistió de gala con motivo de la celebración del veinticinco aniversario de los premios Goya en el Teatro Real de Madrid. Andreu Buenafuente repitió el papel de maestro de ceremonias en una gala cargada de sorpresas y anécdotas. Acudieron multitud de rostros conocidos del séptimo arte, que se dejaron ver a lo largo de la alfombra roja mostrando su glamur y elegancia que tanto caracteriza este tipo de eventos.

Este año el tema estrella no ha podido ser otro que la famosa y polémica Ley Sinde que prohíbe la descarga ilegal en Internet. A las puertas del Teatro Real y minutos antes de que comenzase la ceremonia, decenas de personas de diferentes colectivos se manifestaron en contra de esta ley enmascarados con la imagen del famoso protagonista de la película V de Vendetta. Además los abucheos hacia la ministra de cultura Ángeles González Sinde a su paso por la alfombra roja no pasaron desapercibidos.

Más tarde, al inicio de la gala, el director y ya ex-presidente de la Academia de Cine Español, Alex de la Iglesia, no dudó en manifestar su apoyo a los internautas sobre el uso de descargas en Internet y su gran beneficio para nuestro cine en su discurso de apertura.

Pero la polémica no eclipsó en absoluto a la gran triunfadora de la noche, la cinta Pa Negre de Agustí Villaronga, arrasó con nueve estatuillas entre las que destaca mejor película, mejor director, mejor actriz y mejor guión adaptado entre otros. Cabe destacar que los dos jovencísimos protagonistas, Francesc Colomer y Marina Comas, se han llevado un galardón bajo el brazo como mejor actor y actriz revelación respectivamente. Sin duda alguna gracias a este reconocimiento, la película de origen catalán ambientada en la posguerra, tendrá una segunda oportunidad en las carteleras españolas a partir de este fin de semana.

El resto de ganadores quedaron muy atrás en estatuillas. Las cintas También la lluvia y Enterrado empataron llevándose tres galardones mientras que el trabajo de Alex de la Iglesia, Balada triste de trompeta, se tuvo que conformar con dos Goyas. Por su parte, Javier Bardem subió al escenario para recoger el premio como mejor actor por su participación en Biutiful. Nuestro actor más internacional dedicó el premio al equipo de la película junto a sus competidores, y como no podía ser de otra forma, a su mujer y su hijo, ambos ausentes en la ceremonia.

La gala no defraudó al público gracias a los tintes de humor y entretenimiento de su presentador. Además, el número musical encabezado por Luís Tosar para presentar el premio a la mejor canción original, puso el toque cómico a una noche seguida por cerca de 4 millones y medio de espectadores, uno de los mejores resultados que la entrega de premios ha tenido en sus 25 años de trayectoria.